Arrosset especial SIN NADA

El viernes pasado venían a cenar a mi casa Alex (3 años) y Luz (su madre y hermana mía). A media tarde, escucho este audio en mi whatsapp:

Cuando llamé para que me lo tradujeran, resultó que Alex estaba haciendo el pedido para la cena:

“Tíiiiiaaaaaa! Quiero arrosset tuyo especial para cenar!”

Le pregunto que si lo quería con pimiento del huerto (por aquello de que coma verdura) y me dice: ” No, no”.

Le pregunto si lo quiere con tomate, y dice: “No, no. Quiero arrosset especial sin nada”.

Especial SIN NADA.

Desde hace un año, que no acepta cualquier cosa de comer y se ha vuelto muy selectivo. Se acabaron los días en que tomaba sopa juliana, gazpacho andaluz y todo tipo de revoltijos de verdura…

Claro, ¿cómo leches hago un arrosset “especial” sin poner nada más que agua y arroz?

Bueno, a toda prisa, y aprovechando el excedente de calabacín de mi prolífico huerto (ya tengo preparado el camión para la exportación, jijijiji), hice lo siguiente:

  • Ir calentando en dos cazos caldo de pollo y agua.
  • Rallar un diente de ajo y un trozo de calabacín pelado de 100gr aproximadamente, totalmente blanco (es el toque especial SIN NADA, recordar ;P ).
  • Sofreír en una sartén con aceite de oliva (este era de la cooperativa de Vilanova D’Alcolea).
  • Cuando esté el calabacín y ajo, añadir arroz bomba y sofreír un poco.
  • A continuación, mojar con caldo de pollo hirviendo hasta que el arroz esté hidratado.

Si remueves al final como si fuera un risotto, queda con esa textura melosa.

Alex se lo comió como si no hubiera un mañana, no se notaba nada la verdura y la verdad, es que de sabor queda muy rico y suave.

¿Alguien tiene más ideas saludables para incluir más variedad de alimentos cuando los peques no quieres?

Arrosset especial sin nada
No se nota nada la verdura

 

Una respuesta a “Arrosset especial SIN NADA”

  1. Hola Imma! me ha encantado este post y me ha recordado a un día en que mis sobrinos estaban comiendo en mi casa el plato estrella, que eran macarrones con soja texturizada “al estilo de la iaia”. Su iaia, mi madre, improvisaba sus platos cada día, con lo que tenia en la nevera o ese día le apetecía. Bueno, pues ese día al que me refiero, preparó los macarrones con las verduras que tenia en casa pero no se lo dijo a ellos hasta que terminaron de comer. Normalmente lo hacia con cebolla, soja texturizada y tomate pero ese día le añadió judías, berenjena, calabacin y pimiento, todo ello pasado por la picadora para que no se notara. Bueno pues, fue un éxito, ellos le decían que estaba buenísimo, ella se reía pero no se atrevía a confesar lo que llevaban, por si las moscas, ya que verdura descubierta era inmediatamente fiscalizada y sacada del plato, ja, ja, ja.. Cuando terminaron de comer se lo dijo y no se lo terminaban de creer. Aunque los engañó, continuaron confiando en ella y en sus platos, ja, ja, ja

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